Historia

En lo que fue el colegio de San Andrés de la orden de los Jesuitas en la Ciudad de México, se fundó el Hospital de San Andrés, hospital general que empezó a funcionar en 1779 a raíz de una epidemia de viruela. Éste contaba con 300 camas y desde entonces se convirtió en el modelo de establecimiento hospitalario de su tipo.

El excelentísimo señor Don Ignacio Valdivieso y Vidal de Lorca, ciudadano mexicano, V Conde de San Pedro del Álamo, ministro plenipotenciario de nuestro país ante los gobiernos de Roma y Madrid, murió en París el 17 de mayo de 1861, y en su testamento otorgado en agosto de 1857, instituyó un legado de 7,900 francos anuales a favor de los pobres de la Ciudad de México, encargando como albacea al señor Juan Francisco Allsopp. 

Después de largos trámites, el Sr. Allsopp decidió, como albacea y ejecutor testamentario, dedicar esa renta a los pobres quienes padecían o estaban enfermos de los ojos. En esos días había sido demolida la iglesia anexa al Hospital de San Andrés, y en ese predio, en la planta baja de la fachada oriental de dicho hospital se construyó un departamento autónomo que se llamó Instituto Valdivieso. Éste constaba de una sala de 10 camas para hombres –puesto que las mujeres se internaban en el hospital de Jesús– además de dos pequeños departamentos: uno de consulta y otro para curaciones y operaciones. Se inauguró el 15 de mayo de 1876, y como director médico fue nombrado el Dr. Agustín Andrade. El propio Sr. Allsopp quedó como patrono de la institución.

En 1891 la presidencia del patronato quedó en manos de el Sr. Rafael Dondé. El hospital creció y fue ahí donde el Dr. Manuel Carmona y Valle donó las primeras clínicas de oftalmología, donde se formó la primera generación de  oftalmólogos mexicanos:Dr. Agustín Chacón, Dr. Ricardo Vértiz, Dr. José Ma. Ramos y el Dr. Federico Abrego.

Hasta entonces, el Instituto Valdivieso seguía siendo el único Centro Oftalmológico en todo Latinoamérica. En 1888 falleció el Dr. Andrade, y se designó al Dr. Ricardo Vértiz como director, siendo sus discípulos doctores tan renombrados en la oftalmología como el Dr. José Ma. Gama, Dr. Emilio Montaño, Dr. Uribe y Troncoso, Dr. Lorenzo Chávez, Dr. Fernando López, Dr. Ignacio del Valle, Dr. Enrique Graue Glennie, Dr. Daniel Vélez y el Dr. José de Jesús González entre otros. Al paso de los años, la institución comenzó a ser rebasada por  la demanda de pacientes y el Dr. Vértiz, a través de sus relaciones médicas y amistades, logró reunir la cantidad de $10,211.00 pesos para adquirir un terreno de 1,817m2 en la Calle de la Paz, hoy Ezequiel Montes, donde inició la construcción de un nuevo hospital. En 1894 murió el Dr. Ricardo Vértiz y su ejecutor testamentario, el Sr. Don Félix Cuevas, continuó la construcción, guardándose esto en el anonimato.

Hospital de la luz